
Las 10 Personas Más Ricas en 2025: El Análisis Financiero de Mariano Aveledo
noviembre 17, 2025La evaluación de riesgos financieros se ha convertido en una de las competencias más críticas para empresas, inversores y directivos en un entorno económico marcado por la incertidumbre. El año 2026 consolida una realidad compleja: inflación estructural, tensiones geopolíticas persistentes, transformación tecnológica acelerada y cambios profundos en la política monetaria global. En este contexto, Mariano Aveledo ofrece una visión clara y estratégica sobre cómo identificar, analizar y gestionar los riesgos financieros de forma fiable y adaptada a los nuevos escenarios económicos.
Este artículo, escrito por Mariano Aveledo, profundiza en los principales factores que deben tenerse en cuenta para evaluar riesgos financieros en 2026, desde una perspectiva profesional y alineada con la toma de decisiones estratégicas que caracteriza a CHF Advisors.
El nuevo concepto de riesgo financiero en 2026
Tradicionalmente, el riesgo financiero se asociaba a variables relativamente previsibles: fluctuaciones de mercado, endeudamiento excesivo o cambios en la demanda. Sin embargo, en 2026 el riesgo adquiere una dimensión más amplia y transversal. Según Mariano Aveledo, el error más común consiste en analizar los riesgos de forma aislada, cuando en realidad están interconectados.
Un aumento de los tipos de interés, por ejemplo, no solo afecta al coste de la financiación, sino también al consumo, a la inversión, al empleo y, en última instancia, a la estabilidad social. Evaluar riesgos financieros hoy implica comprender sistemas complejos, donde una decisión aparentemente menor puede desencadenar efectos en cadena.
Riesgo macroeconómico: el punto de partida
La evaluación de riesgos financieros en 2026 debe comenzar siempre por el análisis macroeconómico. Mariano Aveledo insiste en que ignorar este nivel es uno de los fallos estratégicos más habituales.
Los principales factores macroeconómicos a observar incluyen la evolución de la inflación, las políticas de los bancos centrales, el crecimiento económico real y la sostenibilidad de la deuda pública. Estos elementos condicionan el acceso al crédito, la rentabilidad de las inversiones y la estabilidad de los mercados.
En un entorno donde los ciclos económicos son más cortos y menos predecibles, la clave no está en anticipar cifras exactas, sino en identificar tendencias estructurales y escenarios probables. La evaluación de riesgos financieros eficaz no busca certezas absolutas, sino reducir la exposición a eventos adversos.
Riesgo financiero y tipos de interés elevados
Uno de los rasgos distintivos de 2026 es la normalización de tipos de interés más altos en comparación con la década anterior. Este cambio redefine por completo la evaluación de riesgos financieros. Mariano Aveledo señala que muchas empresas siguen operando con esquemas mentales heredados de un entorno de dinero barato, lo que incrementa su vulnerabilidad.
El encarecimiento del crédito afecta directamente a la liquidez, a la capacidad de refinanciación y a la viabilidad de determinados modelos de negocio. Evaluar riesgos financieros implica analizar la estructura de deuda, los plazos, la dependencia de financiación externa y la capacidad real de generar flujos de caja sostenibles.
En este contexto, la prudencia financiera no debe interpretarse como inmovilismo, sino como una gestión inteligente del riesgo que permita crecer sin comprometer la estabilidad futura.
Riesgo operativo y cadena de suministro
La fragilidad de las cadenas de suministro globales se ha consolidado como uno de los grandes riesgos financieros de la década. En 2026, este factor sigue siendo clave. Mariano Aveledo subraya que los riesgos operativos tienen un impacto financiero directo que a menudo se subestima.
Interrupciones logísticas, dependencia excesiva de proveedores concretos o concentración geográfica de la producción pueden generar costes imprevistos, pérdida de competitividad y tensiones de liquidez. Evaluar riesgos financieros exige integrar estos elementos operativos en el análisis económico, algo que muchas organizaciones aún no hacen de forma sistemática.
La diversificación de proveedores, la planificación de contingencias y la revisión periódica de los procesos productivos son herramientas fundamentales para reducir este tipo de riesgo.
Riesgo geopolítico y su impacto financiero
En 2026, la geopolítica se ha convertido en una variable económica de primer orden. Conflictos regionales, sanciones económicas, cambios en las alianzas comerciales y políticas proteccionistas influyen directamente en los mercados financieros. Para Mariano Aveledo, ignorar el riesgo geopolítico equivale a asumir una exposición innecesaria.
La evaluación de riesgos financieros debe contemplar la posible afectación de estos factores sobre divisas, materias primas, energía y mercados de capitales. Además, las decisiones políticas pueden alterar de forma repentina las reglas del juego, impactando en inversiones que, hasta ese momento, parecían seguras.
Una gestión fiable del riesgo en 2026 requiere un seguimiento constante del contexto internacional y la capacidad de adaptar estrategias con rapidez.
Riesgo tecnológico y digitalización
La digitalización y la inteligencia artificial ofrecen enormes oportunidades, pero también introducen nuevos riesgos financieros. Mariano Aveledo advierte que la adopción tecnológica sin una evaluación adecuada puede generar dependencias peligrosas y costes ocultos.
Riesgos relacionados con la ciberseguridad, la obsolescencia tecnológica o la dependencia de proveedores digitales deben integrarse en el análisis financiero. Un fallo tecnológico puede paralizar operaciones, generar pérdidas económicas significativas y dañar la reputación de una organización.
Evaluar riesgos financieros en 2026 implica comprender que la tecnología no es solo una herramienta de eficiencia, sino también una fuente potencial de vulnerabilidad si no se gestiona correctamente.
Riesgo de liquidez: una prioridad estratégica
La liquidez vuelve a ocupar un lugar central en la evaluación de riesgos financieros. Tras años en los que el acceso a financiación era relativamente sencillo, el nuevo contexto exige una gestión más rigurosa del efectivo. Mariano Aveledo destaca que muchas crisis empresariales no se producen por falta de rentabilidad, sino por problemas de liquidez.
Analizar la capacidad de la empresa para hacer frente a sus obligaciones a corto y medio plazo es esencial. Esto incluye no solo el nivel de caja disponible, sino también la previsibilidad de ingresos, la flexibilidad de los costes y la capacidad de reacción ante escenarios adversos.
En 2026, la liquidez no es solo un indicador financiero, sino un elemento estratégico que condiciona la supervivencia y el crecimiento.
Riesgo humano y toma de decisiones
Un aspecto a menudo olvidado en la evaluación de riesgos financieros es el factor humano. Mariano Aveledo señala que muchas decisiones financieras erróneas no se deben a falta de información, sino a sesgos cognitivos, exceso de confianza o presión a corto plazo.
La toma de decisiones en entornos complejos requiere estructuras de gobierno claras, procesos de análisis rigurosos y una cultura que permita cuestionar supuestos. Integrar el riesgo humano en la evaluación financiera es clave para evitar errores estratégicos que pueden tener consecuencias duraderas.
Evaluar riesgos financieros con una visión integral
La principal conclusión que plantea Mariano Aveledo es que evaluar riesgos financieros en 2026 exige una visión integral y dinámica. Ya no es suficiente con revisar balances o proyecciones financieras estáticas. El riesgo debe analizarse como un sistema vivo, influido por factores económicos, políticos, tecnológicos y sociales.
Las organizaciones que adopten este enfoque estarán mejor preparadas para anticipar problemas, adaptarse a los cambios y aprovechar oportunidades en un entorno incierto. En cambio, aquellas que mantengan modelos de análisis rígidos y fragmentados asumirán riesgos innecesarios que pueden comprometer su futuro.
Un enfoque estratégico para un entorno complejo
En definitiva, la evaluación de riesgos financieros en 2026 es un ejercicio estratégico que requiere experiencia, análisis y una comprensión profunda del contexto global. La visión de Mariano Aveledo aporta un marco sólido para abordar este desafío desde una perspectiva fiable, realista y orientada a la toma de decisiones informadas.
Comprender los riesgos no significa evitarlos todos, sino gestionarlos de forma inteligente. En un entorno económico cada vez más exigente, esta capacidad marca la diferencia entre la resiliencia y la vulnerabilidad financiera.



