
Cómo evaluar riesgos financieros en 2026: el análisis de Mariano Aveledo
febrero 9, 2026El escenario económico mundial se encamina hacia 2027 con una mezcla de resiliencia aparente y riesgos estructurales crecientes. Aunque las previsiones de crecimiento global se mantienen relativamente estables —en torno al 3,2%–3,3%—, los fundamentos de esta estabilidad son frágiles y están sujetos a tensiones constantes . En este contexto, Mariano Aveledo analiza los principales desafíos que marcarán la economía internacional en los próximos años, desde una perspectiva estratégica y orientada a la toma de decisiones.
Este artículo, escrito por Mariano Aveledo en tercera persona para el blog de CHF Advisors, aborda los factores clave que definirán el entorno económico global de cara a 2027.
Crecimiento estable, pero con bases frágiles
A primera vista, la economía global muestra signos de estabilidad. Las previsiones apuntan a un crecimiento sostenido cercano al 3% tanto en 2026 como en 2027 . Sin embargo, Mariano Aveledo advierte que esta estabilidad es engañosa.
Detrás de estas cifras se esconde una realidad desigual: mientras economías como Estados Unidos mantienen el impulso gracias a la inversión tecnológica, otras regiones presentan crecimientos mucho más limitados. Esta divergencia crea un entorno donde el crecimiento global depende de pocos motores, aumentando la vulnerabilidad del sistema.
Además, el ritmo de crecimiento actual es insuficiente para resolver problemas estructurales como la desigualdad o la reducción de la pobreza en muchas economías emergentes .
Geopolítica: el mayor riesgo económico
Uno de los factores más determinantes de cara a 2027 es la creciente influencia de la geopolítica en la economía. Los conflictos internacionales, tensiones comerciales y cambios en las alianzas globales están condicionando directamente los mercados.
De hecho, los bancos centrales ya consideran la geopolítica como el principal riesgo económico global, por encima incluso de la inflación . Según el análisis de Mariano Aveledo, esto supone un cambio estructural: la economía ya no puede analizarse sin tener en cuenta el contexto político internacional.
Conflictos recientes han demostrado su impacto inmediato en variables clave como la energía, la inflación y el crecimiento económico, generando escenarios de alta volatilidad e incertidumbre .
Inflación persistente y política monetaria restrictiva
Aunque la inflación muestra una tendencia descendente a nivel global, no desaparece como riesgo. Se espera que pase de niveles cercanos al 4% en 2025 a cifras más moderadas en torno al 3,4% en 2027 . Sin embargo, Mariano Aveledo señala que este descenso será desigual y más lento en algunas economías clave.
El problema no es solo la inflación en sí, sino sus efectos sobre la política monetaria. Tipos de interés elevados durante más tiempo del previsto encarecen la financiación, reducen la inversión y limitan el crecimiento empresarial.
Este contexto obliga a empresas y gobiernos a replantear sus estrategias financieras, priorizando la eficiencia y la gestión del riesgo frente al crecimiento acelerado.
Fragmentación económica y comercio internacional
Otro de los grandes retos hacia 2027 es la fragmentación del comercio global. Las tensiones entre bloques económicos, las políticas proteccionistas y la reconfiguración de las cadenas de suministro están transformando el modelo de globalización.
El Fondo Monetario Internacional ya identifica la fragmentación geopolítica y comercial como uno de los principales riesgos a la baja para la economía mundial . Para Mariano Aveledo, este fenómeno implica un cambio profundo: se pasa de una globalización eficiente a una economía más regionalizada y menos predecible.
Aunque este proceso puede generar oportunidades locales, también implica mayores costes, menor eficiencia y un aumento de la incertidumbre para las empresas.
Mercados financieros más volátiles
La estabilidad financiera también se enfrenta a nuevos desafíos. La creciente dependencia de capitales volátiles, especialmente en mercados emergentes, aumenta el riesgo de movimientos bruscos de inversión.
El FMI advierte que los flujos de capital actuales son más sensibles a los shocks globales, lo que puede provocar salidas rápidas de inversión y desestabilizar economías enteras . Mariano Aveledo destaca que este fenómeno convierte la gestión del riesgo financiero en una prioridad estratégica.
La volatilidad ya no es un evento puntual, sino una característica permanente del sistema financiero global.
Tecnología e inteligencia artificial: oportunidad y riesgo
La inversión en inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales motores del crecimiento económico. Este factor está compensando parcialmente otros riesgos y sosteniendo la actividad en economías avanzadas .
Sin embargo, Mariano Aveledo advierte que la tecnología también introduce incertidumbre en la economía. La dependencia de expectativas tecnológicas, la posible sobrevaloración de activos y el impacto en el empleo son variables que deben analizarse con cautela.
El verdadero reto hacia 2027 será transformar esta inversión en productividad real. Si no se logra, el crecimiento podría verse afectado.
Deuda pública y sostenibilidad fiscal
El aumento de la deuda pública tras años de políticas expansivas sigue siendo un desafío clave. Muchos países enfrentan dificultades para equilibrar crecimiento económico, gasto social y estabilidad fiscal.
El FMI recomienda reconstruir márgenes fiscales y aplicar reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad a largo plazo . En este contexto, Mariano Aveledo subraya que la disciplina fiscal será un factor determinante en la estabilidad económica futura.
La falta de margen fiscal limita la capacidad de respuesta ante nuevas crisis, aumentando la vulnerabilidad del sistema global.
Energía y transición económica
El sector energético continúa siendo un factor crítico. Las tensiones en el suministro y la transición hacia modelos más sostenibles generan costes adicionales y afectan a la competitividad.
Eventos recientes han demostrado cómo los shocks energéticos pueden desencadenar inflación, ralentización económica e incluso riesgos de recesión en determinadas regiones . Para Mariano Aveledo, la energía seguirá siendo uno de los ejes centrales del riesgo económico global.
Un entorno de decisiones complejas
El principal desafío hacia 2027 no es un único factor, sino la combinación de todos ellos. La economía global se enfrenta a un entorno donde los riesgos están interconectados y evolucionan rápidamente.
Mariano Aveledo concluye que la clave estará en adoptar una visión estratégica basada en:
- Análisis constante del entorno
- Flexibilidad en la toma de decisiones
- Gestión activa del riesgo
- Adaptación a escenarios cambiantes
Una economía global en transformación
Los retos económicos de cara a 2027 configuran un escenario complejo, donde la estabilidad convive con riesgos significativos. Crecimiento moderado, tensiones geopolíticas, inflación persistente, fragmentación comercial y cambios tecnológicos dibujan un entorno exigente para empresas y gobiernos.
La visión de Mariano Aveledo pone el foco en la necesidad en la economía de anticipación y estrategia. En un mundo donde la incertidumbre es la nueva norma, la capacidad de adaptación será el verdadero factor diferencial para afrontar con éxito los desafíos económicos del futuro.



